jueves, 4 de abril de 2024

Una técnica de nanotecnología facilitará la explotación de yacimientos de hidrocarburos

  

Una técnica de nanotecnología facilitará la explotación de yacimientos de hidrocarburos

Se trata de la nanoindentación, que se desarrolla en los laboratorios de la Gerencia Química de la Comisión Nacional de Energía Atómica y el Instituto de Nanociencia y Tecnología. 

Ahora se trabaja en su aplicación para estudiar pequeños fragmentos de roca de pozos petroleros para conocer y evaluar sus propiedades mecánicas.

En uno de los laboratorios de la Gerencia Química de la Comisión Nacional de Energía Atómica y el Instituto de Nanociencia y Nanotecnología CNEA-CONICET (INN), ubicado en el Centro Atómico Constituyentes, se desarrolla una técnica que facilitará la explotación de yacimientos no convencionales de hidrocarburos. 

Se trata del análisis de pequeños fragmentos de roca provenientes de los pozos mediante nanoindentación, para así obtener información que permita optimizar el procedimiento de extracción de los hidrocarburos.

“Desde el año 2000, grupos formados por investigadores y tecnólogos de la CNEA y el CONICET trabajan juntos haciendo frente a distintos desafíos con nanotecnología. 

Esta disciplina nos abrió las puertas para desarrollar numerosas y originales soluciones para áreas tan diversas como la energética, la aeroespacial, la metalúrgica, la automotriz, la biomedicina y ahora, la industria petrolera”, señala la doctora en Física Laura Steren, vicedirectora del INN.

“Trabajar en la escala nanométrica generó la necesidad de crear nuevas técnicas experimentales de estudio, como la nanoindentación, y microscopios que pudieran ‘ver’ las propiedades físico-químicas en sistemas nanoestructurados -explica-. 

Recordemos que las distancias medias entre átomos en un material cualquiera son típicamente del orden de algunas décimas de nanómetro. 

Hablamos de investigar propiedades de materiales que poseen una o más dimensiones que comprenden solamente algunas capas atómicas”.

La nanoindentación es una técnica experimental que permite conocer los parámetros mecánicos de los materiales a partir de muestras de unos pocos milímetros de diámetro. 

Consiste en hacerle una impronta del orden del micrón a la superficie del material a analizar con una pequeña punta de diamante. 

Esa punta se va introduciendo en la muestra y se registra la carga que se aplica para ingresar y cuánto penetra. 

Así se obtiene una curva que relaciona la carga con la penetración, a partir de la cual se calculan los parámetros mecánicos del material: la dureza, que es su resistencia a ser deformado en forma permanente, y su módulo elástico, relacionado con la deformación elástica o reversible.

En 2018, un equipo de físicos y geólogos de Y-TEC, la empresa de investigación y desarrollo para la industria energética de YPF y CONICET, consultó si la nanoindentación se podía aplicar sobre rocas obtenidas de la perforación de pozos de petróleo. 

Les interesaba conocer las propiedades mecánicas de esos pozos, entre ellos, de los ubicados en el yacimiento de Vaca Muerta, a partir de muestras pequeñas o recortes de perforación que se obtienen rutinariamente, en lugar de tener que medir muestras más grandes, muy costosas y difíciles de extraer.

Vaca Muerta es un yacimiento no convencional de hidrocarburos, que se encuentran a más de 2.500 metros de profundidad. 

Estos hidrocarburos están encerrados en poros muy poco conectados entre sí y para extraerlos se utiliza la técnica de fractura hidráulica, que consiste en hacer una perforación e inyectar agua a alta presión. 

De esta manera, se generan microfisuras de menos de un centímetro de diámetro que crean una red interconectada de poros por donde los hidrocarburos pueden fluir hacia el pozo.

“Cada región que la empresa explora para realizar un pozo tiene distintos tipos de rocas y, en particular, cada roca tiene diferentes propiedades mecánicas según su composición, textura y porosidad. Los físicos de rocas necesitan saber a qué profundidad del pozo es más fácil realizar la fractura hidráulica. 

Para esto, tienen que conocer las propiedades mecánicas de los minerales presentes a cada profundidad del pozo perforado”, explica la ingeniera y doctora en Ciencia y Tecnología de los Materiales María Cecilia Fuertes.

Fuertes es la investigadora del CONICET al frente del desarrollo de la técnica de nanoindentación aplicada a evaluar residuos de la perforación de los pozos. 

“La técnica convencional que se utiliza para evaluar las propiedades de las rocas consiste en extraer testigos corona, que son cilindros completos de material del pozo. 

La obtención de las coronas es muy costosa y difícil de realizar, por eso se extraen muy pocas por pozo o área explorada. 

Además, estas muestras no representan la totalidad de la profundidad del pozo, sino que son segmentos extraídos a diferentes intervalos de profundidad”, señala.

La alternativa en la que se trabaja ahora es el estudio de pequeños fragmentos de roca que se desprenden cuando se perfora un pozo. 

“A medida que el trépano realiza la perforación, sale del pozo un residuo que contiene rocas muy pequeñas. 

Estas muestras, que se obtienen a todas las profundidades perforadas, se llaman cuttings y no pueden ser evaluadas mecánicamente con los métodos convencionales porque tienen unos pocos milímetros de diámetro. 

En nuestro laboratorio las estudiamos con nanoindentación, porque esta técnica sí permite determinar las características mecánicas de materiales de muy pequeñas dimensiones”, detalla Fuertes.

En los últimos tres años de trabajo, la información obtenida a partir de los residuos de la perforación fue comparada con la que se midió para las coronas obtenidas de los mismos pozos, y así se pudo validar el nuevo método.

“La técnica que estamos desarrollando es reciente, pero ya la hemos podido aplicar para muestras obtenidas de diferentes yacimientos no convencionales de la Argentina -dice Fuertes-. 

Estamos comenzando una segunda etapa, en la cual buscamos aumentar el número de muestras evaluadas en el menor tiempo posible. 

El desafío es desarrollar un protocolo simple, rápido y económico para que YPF y otras empresas petroleras puedan caracterizar las propiedades mecánicas de los pozos de yacimientos no convencionales”.

CNEA

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viernes, 21 de abril de 2023

Informe sobre biorrefinerías en Santa Fe

 

 Se presentó el informe sobre el potencial de las biorrefinerías en Santa Fe

El informe es un aporte inicial para el desarrollo de la agenda de la bioeconomía en la provincia de Santa Fe, específicamente en el campo de las biorrefinerías. 

El trabajo fue coordinado por la Fundación Innova-T del CONICET a pedido de la empresa ENERFE, y financiado por el CFI.

En las instalaciones del Predio CONICET “Dr. Alberto Cassano”, con la presencia de autoridades nacionales y provinciales, se realizó la presentación pública del “Informe: El potencial de las biorrefinerías en Santa Fe. Las biorrefinerías en la agenda de desarrollo de Santa Fe: oportunidades y temas para una política provincial en química verde”.

La exposición contó con la presencia de Isabel Mac Donald, presidenta de la Fundación Innova-T unidad de vinculación tecnológica del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET); Carlos Piña, director del CONICET Santa Fe; Juan D’Angelosante, presidente de ENERFE SAPEM; Marina Baima, secretaria de Ciencia, Tecnología e Innovación (CTI) de Santa Fe y Claudio Mossuz, secretario de Industria de Santa Fe. 

En forma remota participó Julián Salimbeni, Jefe de Departamento de Sistemas Productivos del Consejo Federal de Inversiones (CFI).

Las biorrefinerías son instalaciones que transforman la biomasa (restos de cosechas, de madereras; residuos industriales y agroindustriales; residuos municipales, entre otros ) en combustibles, energía o productos químicos. 

En el informe, son entendidas como “basamento fundamental en la transición de la industria química hacia un futuro bajo en emisiones de dióxido de carbono”. 

Desde esta mirada, el objetivo del trabajo ha sido ofrecer un punto de partida para construir políticas y acciones relacionadas con la agenda de transición energética; un largo recorrido que va de una matriz con emisiones de gases de efecto invernadero -responsables del calentamiento global-, a un modelo de producción limpio.

Carlos Piña, director del CONICET Santa Fe, dio la bienvenida, agradeció a los presentes su participación, y expresó “su emoción en que Innova-T, en tanto CONICET, esté involucrado en este tipo de trabajo”. 

También agregó “siento que estamos en el camino correcto de poder producir energías en Argentina -Vaca Muerta o el litio-, pero además, poder transformar la biomasa de la provincia de Santa Fe en energía renovable y de esta forma ayudar a bajar la emisión de gases de efecto invernadero. Esto último es algo en lo que debemos seguir batallando.”

Por su parte, Isabel Mac Donald, señaló: “Lo más importante de lo que estamos haciendo ahora, es la construcción de colectivos y asociaciones; es la posibilidad fundamental que tiene Innova-T de funcionar como enlaces de diversos tipos de actores. 

Y en el caso particular de este proyecto, es importante que hayan confluido tantas instituciones y se haya avanzado en un objetivo, que se concrete en un proyecto y que pueda tener resultados para el sistema productivo, para la producción de energía, para mejorar la calidad de vida de las personas”.

En este marco, Marina Baima, destacó: “desde la Secretaría de CTI es un hito importante, porque siempre pensamos dentro de un plan estratégico, cuáles son los estudios que van a ayudarnos a constituir una mejor ciencia, una mejor política pública, y eso es lo que estamos haciendo hoy. 

Claramente este estudio muestra un mapeo significativo y también oportunidades que nos dan para invertir de forma estratégica, como ya lo viene haciendo el gobierno provincial”.

 A continuación, Claudio Mossuz, secretario de Industria de la Provincia, manifestó: “creo que es lo que necesita el sector industrial, el energético, ver que la bioeconomía se plasma en algo concreto como esto que es una bioingeniería”.

A su turno, Juan D’Angelosante, presidente de ENERFE, remarcó: “para mi es realmente un orgullo, venimos trabajando desde la época de la pandemia, ideando algunas acciones que íbamos a tomar. 

A la “energía” en la provincia de Santa Fe la empezamos a abordar entre Industria, Ciencia y Tecnología, nosotros, la EPE y Ambiente; un gran equipo con el que nos pusimos de acuerdo sobre cuáles eran las líneas de trabajo.”

Finalmente, se sumó al encuentro en forma virtual, Silvina Papagno, Licenciada en Ciencia Política con posgrados en Desarrollo Local, Territorial y Economía Social y en Gestión y Control de Políticas Públicas y Magister en Gobierno; quien presentó detalles del capítulo: “Geografía económica de Santa Fe: recursos potenciales para el desarrollo de la bioeconomía”, del mencionado informe. 

A continuación, Fabián Orjuela, Licenciado en Sociología e investigador, presentó algunos puntos del apartado: “Capacidades industriales, científicas y tecnológicas de Santa Fe para el desarrollo de las biorrefinerías y la química verde”. 

Finalmente, cerrando la ronda de presentaciones Diego Roger, Licenciado en Ciencia Política, Magíster e investigador; desarrolló el punto: “Transición energética, bioeconomía y química verde como ejes estratégicos para el desarrollo federal: el caso de las biorrefinerías en Santa Fe”.

Informe Técnico completo: Parte I – Parte II – Parte III – Parte IV

CONICET

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miércoles, 12 de abril de 2023

Peirano en el XXIII CAFQI Congreso Argentino de Fisicoquímica y Química Inorgánica

  

Fernando Peirano participó de la apertura del XXIII° Congreso Argentino de Fisicoquímica y Química Inorgánica

El presidente de la Agencia I+D+i estuvo junto a la gobernadora de Santa Cruz, Alicia Kirchner y la presidenta del CONICET, Ana Franchi, en el encuentro de la comunidad de investigadores e investigadoras de disciplinas asociadas a la fisicoquímica y química inorgánica.

Comenzó el XXIII Congreso Argentino de Fisicoquímica y Química Inorgánica (XXIII CAFQI) con sede en El Calafate, Santa Cruz, con la participación de más de 300 investigadores, investigadoras y becarios de todo el país.

El acto de inauguración estuvo a cargo de la gobernadora Alicia Kirchner; el presidente de la Agencia Nacional I+D+i, Fernando Peirano, la presidenta del CONICET, Ana Franchi; el rector de la Universidad Nacional de la Patagonia Austral, Hugo Santos Rojas; la rectora de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco, Antonia Lidia Blanco, el decano de la Facultad Regional Santa Cruz, Universidad Tecnológica Nacional, Sebastián Puig, el presidente del Comité Científico del Congreso, Mariano Correa; la presidenta de la Asociación Argentina de Investigaciones físico-químicas, Florencia Pagana y la presidenta del Congreso Argentino de Fisicoquímica y Química Inorgánica y vocal del directorio de AAIFQ, Adriana Pajares.

La gobernadora Alicia Kirchner señaló: “Para mí es consolidar lo cierto y apoyar una política que hemos iniciado que tiene que ver con el sistema de investigación y desarrollo que tenemos para nuestra provincia”. 

Y remarcó: “Nosotros necesitamos producir y tener una capitalización en el propio conocimiento con ayuda federal, con una mirada federal, pero necesitamos su desarrollo, porque no se desarrolla simplemente pensando en la producción, hay que transformarlo, y para transformar tenemos que tener un sistema”.

El presidente de la Agencia I+D+i, Fernando Peirano, remarcó en su alocución la importancia de las leyes, los programas y los acuerdos para la construcción de políticas de Estado, y destacó que la Agencia “en 2023 va a estar contribuyendo con 130 proyectos de investigación en la Patagonia, una inversión de más de 650 millones de pesos que vienen a nutrir el esfuerzo y la dirección política que está tomando el país”. 

Y agregó: “Queremos que el sistema de ciencia se sostenga y sea una oportunidad de desarrollo. Que este Congreso se haga en El Calafate reconoce el impulso que está teniendo la Patagonia en la agenda de la ciencia y la tecnología.”

Por su parte, la presidenta del CONICET, Ana Franchi destacó la importancia de la federalización de la ciencia en la Argentina: 

“Este es un sistema que tiene una cabeza en el centro donde se lleva el 85% del desarrollo científico y tecnológico y así no se puede desarrollar un país. 

Necesitamos empeñarnos mucho porque, por ejemplo, Buenos Aires tiene un investigador cada 1.000 personas como Alemania, pero Formosa no llega a tener 100 y eso es grave. 

Necesitamos seguir trabajando para el desarrollo de un país más soberano e inclusivo que tenga una ciencia y tecnología que sirvan para mejorar la vida de la población”.

A su vez, en la mesa sobre “Políticas en ciencia, tecnología e innovación con una mirada al desarrollo sustentable” 

Peirano resaltó la jerarquización de la Agencia I+D+i como soporte institucional para promover el desarrollo de la ciencia y construir redes con la comunidad académica y productiva.

“Asumimos el compromiso de fortalecer y ampliar el desarrollo de este sistema, empezando por la nanotecnología y la biotecnología que son temas que se están discutiendo en este Congreso y que tienen la llave para participar de la nueva economía basada en el conocimiento. 

Y lo hacemos con una mirada de equidad e igualdad de oportunidades que nivela asimetrías y se basa en el federalismo concertado, con el surgimiento de agencias provinciales, con la transferencia de fondos en convocatorias conjuntas, y con la legitimidad que brinda el sistema de evaluación externa”.

El congreso convocado por la Asociación Argentina de Investigaciones Fisicoquímicas (AAIFQ) se realiza cada dos años desde 1978 . 

Se encuentra dirigido a profesionales de las disciplinas asociadas a la fisicoquímica y química inorgánica en temáticas como la fisicoquímica en procesos tecnológicos y nanotecnología, nanopartículas, mecanismos de reacciones sintéticas y fotoquímicas, fisicoquímica de materiales que abarca polímeros, biomateriales, cerámicos y sistemas organizados, entre otras áreas.

Además durante cuatro días se llevarán a cabo conferencias, espacios para presentaciones orales, y entregas de premios otorgados por la AAIFQ, la cual está integrada por profesionales de las universidades nacionales de la UNPA y San Juan Bosco, con la colaboración de la Facultad Regional Santa Cruz de la UTN.

Agencia I+D+i

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Santa Cruz Franchi participó del XXIII Congreso Argentino de Fisicoquímica y Química Inorgánica

 

Franchi participó del panel “Políticas en ciencia, tecnología e innovación, con una mirada al desarrollo sustentable”. Fotos: gentileza Gobierno de la Provincia de Santa Cruz.

Franchi participó del panel “Políticas en ciencia, tecnología e innovación, con una mirada al desarrollo sustentable”

Dentro del marco del XXIII Congreso Argentino de Fisicoquímica y Química Inorgánica que se desarrolla en Calafate.

En la ciudad de Calafate, provincia de Santa Cruz, en el marco del XXIII Congreso Argentino de Fisicoquímica y Química Inorgánica, la presidenta del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) Ana Franchi participó de la apertura del Congreso y del panel “Políticas en ciencia, tecnología e innovación, con una mirada al desarrollo sustentable”. 

El evento contó con la presencia, también, de la gobernadora de Santa Cruz Alicia Kirchner, el presidente de la Agencia Nacional I+D+i Fernando Peirano y Carla Giacomelli investigadora del CONICET galardonada con el Premio L’Oréal-UNESCO “Por las Mujeres en la Ciencia” 2022.

El Congreso, convocado por la Asociación Argentina de Investigaciones Fisicoquímicas (AAIFQ), que se realiza cada dos años desde 1978, convoca a profesionales de todas las disciplinas asociadas a la fisicoquímica y química inorgánica en temáticas como la fisicoquímica en procesos tecnológicos y nanotecnología, nanopartículas, mecanismos de reacciones sintéticas y fotoquímicas, fisicoquímica de materiales que abarca polímeros, biomateriales, cerámicos y sistemas organizados, entre otras áreas temáticas.

Durante la apertura, Franchi destacó la importancia de la federalización de la ciencia en la Argentina: 

Este es un sistema que tiene una cabeza en el centro donde se lleva el 85% del desarrollo científico  tecnológico y así no se puede desarrollar un país. 

Necesitamos empeñarnos mucho porque, por ejemplo, Buenos Aires tiene un investigador cada 1.000 personas como Alemania, pero Formosa no llega a tener 100 y eso es grave. 

Necesitamos seguir trabajando para el desarrollo de un país más soberano e inclusivo que tenga una ciencia y tecnología que sirvan para mejorar la vida de la población”.

Por su parte, Alicia Kirchner aseveró: “Para mí es consolidar lo cierto y apoyar una política que hemos iniciado que tiene que ver con el sistema de investigación y desarrollo que tenemos para nuestra provincia”. 

Y remarcó: “Nosotros necesitamos producir y tener una capitalización en el propio conocimiento con ayuda federal, con una mirada federal, pero necesitamos su desarrollo, porque no se desarrolla simplemente pensando en la producción, hay que transformarlo, y para transformar tenemos que tener un sistema”.

Finalmente, Peirano expresó: “Asumimos el compromiso de fortalecer y ampliar el desarrollo de este sistema, empezando por la nanotecnología y la biotecnología que son temas que se están discutiendo en este Congreso y que tienen la llave para participar de la nueva economía basada en el conocimiento. 

Y lo hacemos con una mirada de equidad e igualdad de oportunidades que nivela asimetrías y se basa en el federalismo concertado, con el surgimiento de agencias provinciales, con la transferencia de fondos en convocatorias conjuntas, y con la legitimidad que brinda el sistema de evaluación externa”.

El Comité Organizador del evento, que se realizará del 11 al 14 de abril en el Hotel Posada Los Álamos de El Calafate, está integrado por profesionales de las universidades nacionales de la UNPA y San Juan Bosco, con la colaboración de la Facultad Regional Santa Cruz de la UTN.

Durante el Congreso se llevarán a cabo conferencias que serán dictadas por profesionales nacionales y algunos destacados investigadores e investigadoras internacionales. 

También contarán con un espacio para presentaciones orales, entrega de premios que otorga la AAIFQ y una mesa redonda sobre “Transición energética”.

CONICET

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viernes, 16 de diciembre de 2022

Puesta en valor de dos institutos del CONICET en La Plata

 

Alberto Fernández “Solo vamos a ser un país más igual y soberano si desarrollamos el conocimiento en nuestra patria”

El presidente Alberto Fernández encabezó la inauguración de las obras de puesta en valor de los edificios del Instituto de Física de La Plata (IFLP) y el Centro de Química Inorgánica (CEQUINOR), acompañado por el ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación, Daniel Filmus, la titular del CONICET, Ana Franchi, el vicepresidente del Área Académica de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), Fernando Tauber, y el titular de la cartera de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica bonaerense, Augusto Costa.

“Solo vamos a ser un mejor país, más igual y soberano, si somos dueños y artífices del propio destino y si desarrollamos el conocimiento en nuestra patria", afirmó el mandatario y reafirmó que mientras sea Presidente seguirá destinando “el dinero que le haga falta a la ciencia y la tecnología porque ahí está el futuro de Argentina”.

En ese sentido describió que “Argentina no es solo un par de investigadores muy destacados, es un sinfín de investigadores jóvenes, pujantes que tienen todas las ganas y todos los deseos de hacer mejor al país”, y enfatizó: 

“Se gana en conjunto cuando se siente la camiseta como ustedes sienten el guardapolvo del CONICET”.

Por su parte, el ministro Filmus repasó las políticas impulsadas por el presidente en materia de Ciencia y Tecnología y expresó que “siempre en los discursos es muy lindo decir que hay que apoyarse en la ciencia y que hay que desarrollar tecnología porque políticamente sería incorrecto decir lo contrario. 

La diferencia está en quienes transforman ese discurso en una acción concreta que permite una mirada distinta”.

A su vez, el ministro bonaerense Augusto Costa agradeció "el compromiso de recuperar la política científica tecnológica como una política de Estado” así como también “el acompañamiento y apoyo que nos da el Gobierno Nacional a la Provincia de Buenos Aires. 

Tenemos un sistema científico tecnológico con una larga trayectoria, que venía muy golpeado después de años de desfinanciamiento, maltrato. 

Y que no solo nunca se rindió si no que hoy está más vivo que nunca".

Asimismo, la titular del CONICET, Ana Franchi, aseguró que “estas obras solo pueden mostrarse con una continuidad de gobiernos que crean que se tienen que apoyar en la ciencia y tecnología, porque así podemos llegar al país que todos queremos”.

En tanto, Fernando Tauber, vicepresidente de la UNLP, dijo que “la construcción de la soberanía en la Argentina, como en el mundo, solo se puede materializar a través del conocimiento” y explicó que por eso “la Universidad Pública no solo es enseñanza, investigación y extensión, sino también producción y trabajo”.

Participaron también la ministra de Desarrollo Social, Victoria Tolosa Paz, la directora del CONICET-La Plata, Gloria Chicote, el director del IFLP, Carlos Naón, y la directora del CEQUINOR, Rosana Romano.

Durante el acto también se anunció la adquisición durante 2023 de 36 nuevos equipamientos de mediano y gran porte para el CONICET con una inversión de 13.256.756 de dólares, en el marco del Programa Federal Equipar Ciencia.

Los 36 equipos se distribuirán de manera federal en seis regiones:

 a la Ciudad y la Provincia de Buenos Aires se destinarán 12 equipos por 5.066.868 dólares; a la Patagonia, 8 equipos por 2.309.352 dólares; al Noroeste Argentino (NOA), 5 equipos por 2.181.382 dólares; al Centro, 4 equipos por 1.509.299 dólares; al Noreste Argentino (NEA), 4 equipos con 810.363 dólares, y a Cuyo, 3 equipos por 1.379.492 dólares.

Específicamente para el Centro Científico y Tecnológico de La Plata se financiará la compra de un microscopio óptico por 842.000 dólares. Además, en 2023 también se destinarán 5.000.000 de dólares a la refacción y refuncionalización de las instalaciones del Instituto de Investigaciones Fisicoquímicas Teóricas y Aplicadas (INIFTA), de la UNLP y CONICET, un edificio de más de 50 años y más de 5.000 m2.

DISCURSO

Casa Rosada


CONICET Dialoga

Sobre el Instituto de Física de La Plata

El Instituto de Física de La Plata (IFLP) es uno de los centros de investigación más importantes del país, donde se realizan investigaciones en física básica y aplicada, y también se llevan adelante varios proyectos de extensión, transferencia de conocimiento y tecnología al sector productivo, y servicios a terceros. 

Además, se realiza formación de recursos humanos en investigación científica, enseñanza de las Ciencias Físicas y disciplinas afines a nivel de posgrado, difusión de los conocimientos científicos contemporáneos y cooperación con Centros Científicos Nacionales e Internacionales.

El nuevo edificio del IFLP está situado sobre el boulevard 113 y la calle 64, en el corazón del Polo Científico y Tecnológico que la UNLP posee en un espacio de 22 hectáreas ubicado en el Bosque Este de la ciudad capital de la Provincia.

Cuenta con 3.487 m2 de superficie habilitada que alberga laboratorios de diversa prestación, gabinetes de investigadores e investigadoras, salas de reuniones y videoconferencias, un auditorio para 120 personas, apoyos administrativos y demás servicios. 

Se trata de espacios científicos tecnológicamente equipados acorde a las normas y requerimientos actuales que garantizan la calidad del trabajo de los 152 investigadores e investigadoras, becarios y becarias, personal de apoyo y pasantes que allí se desempeñan, permitiendo un nivel de excelencia en todos sus servicios y prácticas. 

Se construyó entre abril de 2012 y abril de 2017 íntegramente con fondos del CONICET ante la necesidad de contar con un edificio propio de grandes dimensiones, ya que el IFLP compartía espacios con el Departamento de Física de la Facultad de Ciencias Exactas, en el edificio histórico de la UNLP.

Y durante 2022 se realizaron tareas de puesta en valor del edificio. El monto actualizado de inversión total es de $ 935.031.486.

El sistema constructivo es de tipo tradicional con columnas, vigas y losas de hormigón armado, cerramientos de mampostería de ladrillo hueco y carpinterías de aluminio. 

Cuenta con diseño de control solar que permite reducir la incidencia de la radiación solar sobre las superficies vidriadas. 

Y tiene una inmediata conexión a las redes de servicios urbanos. 

Sobre el Centro de Química Inorgánica

El Centro de Química Inorgánica (CEQUINOR) tiene la misión de generar nuevos conocimientos a través de la investigación científica, el desarrollo tecnológico y la formación de capital humano especializado.

También, ser fuente y resguardo de la información en el área de química y disciplinas afines, así como facilitador de servicios externos que garanticen el acceso y la difusión del conocimiento científico.

El CEQUINOR estaba desperdigado históricamente en diversos edificios de la Facultad de Ciencias Exactas de la UNLP. 

Por eso se construyó entre 2013 y 2015 el nuevo edificio en el Polo Científico y Tecnológico de la UNLP, como parte del entonces vigente Plan Federal de Infraestructura II para la Ciencia y la Tecnología.

Y durante este año se realizaron distintas obras de puesta en valor del edificio, además de adquisición de mobiliario. 

El monto actualizado de inversión total es de $ 600.465.855

Ubicado en el boulevard 120 entre avenida 60 y 64, cuenta con 1.721 m2 habilitados desarrollados en 4 niveles, planta baja y 3 pisos altos, en los que se distribuyen salas de tableros y de máquinas y drogueros, despachos, oficinas, biblioteca, varios laboratorios y equipamiento de alta complejidad. 

Allí trabajan 90 investigadores e investigadoras, becarios y becarias, personal de apoyo y pasantes. 

El sistema constructivo es de tipo tradicional con bases, columnas, vigas y losas de hormigón armado y cerramientos de mampostería de ladrillo hueco, además de carpinterías de aluminio.

MINCyT

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miércoles, 16 de noviembre de 2022

Convertir dióxido de carbono residual en combustibles sintéticos

  

Un proyecto para convertir dióxido de carbono residual en combustibles sintéticos

La investigadora del CONICET Guillermina Amica fue reconocida con la Beca L’Oréal-UNESCO 2022 por el diseño de un proyecto que apunta a capturar el CO2 emitido en distintos procesos industriales, para transformarlo in situ en gas natural sintético o en otros productos con valor agregado.

La creciente demanda energética global y el progresivo agotamiento de los combustibles fósiles, junto con los efectos adversos que tiene para el ambiente la emisión de gases de efecto invernadero, genera la necesidad cada vez más imperiosa de diversificar la matriz energética y aumentar la contribución de las energías limpias y renovables, así como de desarrollar y aplicar tecnologías destinadas a la captura, almacenamiento y transformación de gases contaminantes, como el dióxido de carbono (CO2), en diversos productos de interés industrial y con valor agregado.

En este sentido, la investigadora del CONICET Guillermina Amica acaba de ser reconocida con la Beca L’Oréal –UNESCO “Por las mujeres en la ciencia” 2022, por un proyecto que apunta a capturar CO2 residual y convertirlo en gas natural sintético en un único proceso energéticamente eficiente, mediante el empleo de materiales formadores de hidruros.

Los materiales formadores de hidruros son matrices sólidas que pueden almacenar hidrógeno en su interior de forma compacta y reversible. 

Que sea reversible significa que, según las condiciones de presión y temperatura, estos materiales van a retener al hidrógeno para su almacenamiento y transporte de forma segura, o lo van a poder liberar para ser reconvertido en energía en celdas de combustible o ser utilizado en otros procesos, como la transformación de CO2 en combustibles.

“El proyecto busca de alguna manera integrar los ciclos del hidrógeno y del CO2. El hidrógeno es un vector energético muy interesante, con alto contenido de energía por unidad de masa y los materiales formadores de hidruros son una alternativa para almacenarlo y transportarlo de manera segura y eficiente. 

Estos materiales ofrecen además la posibilidad ser usados en los lugares donde se produce la liberación de CO2, para capturar este gas contaminante y convertirlo in situ en combustibles sintéticos, como metano o mezclas metano-hidrógeno, que podrían utilizarse tanto para procesos industriales en el mismo sitio como para ser inyectados en la red gas”, explica Amica, quien desarrolla sus actividades en el grupo de Fisicoquímica de Materiales de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) en el Centro Atómico Bariloche (CAB).

La emisión de gases de efecto invernadero, y particularmente de CO2, es una de las principales causas del cambio climático, que engloba no sólo el calentamiento global sino también cambios en las precipitaciones, en los vientos y en el nivel del mar. 

Aun así, hoy es emitido en muy grandes cantidades en diversos procesos industriales y muchas plantas aún no cuentan con tecnologías asociadas que lo puedan capturar y almacenar para evitar los efectos negativos de su liberación a la atmósfera. 

En este sentido, desarrollar tecnologías que permitan capturar el CO2 y convertirlo in situ en un producto de valor agregado resulta clave tanto en términos ambientales como de eficiencia energética y de costos.

“El uso de materiales formadores de hidruros para capturar y transformar in-situ el CO2 que se libera en los grandes centros de emisión podría sustituir sistemas convencionales de captura de CO2 y evitar, de esta manera, el proceso de desorción de CO2, que implica un alto costo energético, así como también los costos de infraestructura de transporte y almacenamiento de grandes volúmenes de CO2 para su posterior uso en otro sitio”, señala Amica.

El hidrógeno, por su parte, es un vector energético caracterizado por poseer una alta densidad de energía por unidad de masa. 

Aunque hoy se produce fundamentalmente a partir de fuentes no renovables en procesos contaminantes, también es posible producirlo a partir de energías intermitentes renovables, como pueden ser la eólica y la solar, lo que se conoce como hidrógeno verde.

“El almacenamiento y transporte del hidrógeno es un tema que demanda nuevos desarrollos tecnológicos. 

El hidrógeno puede ser almacenado en tanques a alta presión, así como también de manera líquida, enfriándolo a temperaturas muy bajas, pero además puede ser retenido dentro de ciertos materiales sólidos, y acá aparecen los materiales formadores de hidruros, en los que el Grupo de Fisicoquímica de Materiales de la CNEA trabaja hace más de veinte años. 

Los hidruros constituyen una fuente portable de hidrógeno que permiten transportarlo de manera compacta y segura, evitando su transporte gaseoso o líquido”, explica la investigadora laureada.

Para este proyecto se pondrán a prueba materiales formadores hidruros con propiedades optimizadas basados en magnesio dopados con metales o compuestos bimetálicos. 

Se evaluará la factibilidad de conversión del CO2 a través de procesos termo-químicos empleando dos configuraciones operativas: 

--1) condiciones dinámicas en la que un flujo de CO2 circule a través del lecho hidruro: 

--2) condiciones estáticas en las que el gas reacciona con el hidruro en un proceso discontinuo. 

En ambos casos se evaluarán las condiciones de operación óptimas que permitan maximizar la cantidad obtenida de un producto en particular.

El valor del reconocimiento y la noticia de la premiación

“Es una emoción muy grande haber recibido este premio, que es tan importante para todas las mujeres que nos dedicamos a la investigación, porque pone justamente a la mujer en el centro de la escena y reconoce su rol en la ciencia en particular, pero también en la sociedad en general”, señala Amica, y agrega que en lo personal, siendo ella una investigadora recientemente incorporada a la Carrera del/a Investigador/a Científico y Tecnológico (CIC), significa un voto de confianza, “una inyección de energía para seguir trabajando en esta línea de investigación”.

La investigadora destaca además que la noticia de la premiación la puso muy contenta no solo por ella sino también por todo el equipo de trabajo que la acompaña, y rescata también que el premio colabora a dar mucha visibilidad también al tema de trabajo y al lugar donde se desarrolla este proyecto de investigación.

“La comunicación del premio me llegó a través de un llamado telefónico de la presidenta del CONICET, Ana Franchi, y resultó una enorme y gratificante sorpresa, realmente no lo esperaba”, concluye Amica.

Por Miguel Faigón

CONICET

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Desarrollo de biomateriales que inducen la regeneración ósea

 

 Carla Giacomelli es la ganadora del Premio L’Oréal –UNESCO “Por las mujeres en la ciencia” 2022. Foto: CONICET Fotografía/ Verónica Tello.

Desarrollo de biomateriales que inducen la regeneración ósea

La investigadora del CONICET Carla Giacomelli fue reconocida con el Premio L’Oréal-UNESCO 2022 por un proyecto para diseñar materiales biocompatibles que incorporen genes con capacidad de estimular la reparación de huesos dañados.

La autorreparación de los traumas óseos luego de una lesión o fractura es un proceso natural, que en la mayoría de los casos no requiere de ninguna intervención externa. 

No obstante, existen situaciones que demandan intervenciones quirúrgicas, en las que se usan prótesis o injertos para reemplazar al tejido dañado. 

Los injertos naturales, ya sea que provengan del propio paciente (autólogos), de otra persona (aloinjertos) o de individuos de otras especies (xenoinjertos), cuentan con varias limitaciones y desventajas. 

Por otra parte, los sustitutos óseos sintéticos compuestos por materiales híbridos constituyen una alternativa interesante, dado que este tipo de biomateriales permiten combinar componentes de distinta naturaleza (orgánicos, inorgánicos o biológicos) en la micro y nanoescala, y así obtener propiedades superadoras a las de sus componentes individuales. 

No obstante, una de las desventajas que presentan este tipo de biomateriales actualmente es que tienen un muy limitado potencial osteogénico; es decir, tienen una capacidad reducida (o nula) para estimular la generación de nuevo tejido óseo y facilitar el proceso de regeneración.

El equipo de Biofisicoquímica de Superficies del NFIQC, dirigido por Carla Giacomelli. Foto: CONICET Fotografía/ Verónica Tello.

Para dar respuesta a esta problemática, la investigadora del CONICET Carla Giacomelli dirige un proyecto que apuesta a desarrollar biomateriales híbridos que contengan nanoportadores, en los cuales se inserten genes que puedan ser a su vez incorporados por las células adecuadas del paciente, y una vez dentro de ellas expresar las proteínas que induzcan la formación del tejido óseo de manera natural. 

Por este proyecto, Giacomelli, directora del grupo de Biofisicoquímica de Superficies del Instituto de Investigaciones en Fisicoquímica de Córdoba (INFIQC, CONICET-UNC), acaba de ser reconocida con el Premio L’Oréal –UNESCO “Por las mujeres en la ciencia” 2022.

“El problema que tienen la mayoría de los sustitutos óseos sintéticos disponibles actualmente en el mercado, como los tornillos dentarios, es que no inducen la interacción del tejido reparado con el material de sostén. 

Esta situación lleva muchas veces a la necesidad de reintervenir a los pacientes, con el consiguiente aumento de los costos para el sistema de salud y la posibilidad de generar infecciones bacterianas que agraven el problema. 

En este sentido, el desarrollo de biomateriales, con distintos tipos de componentes que cumplan diferentes funciones, se muestra como una alternativa interesante para superar las limitaciones de los sustitutos óseos sintéticos actuales”, afirma Giacomelli, que también es profesora titular del Departamento de Fisicoquímica de la Facultad de Ciencias Químicas de la Universidad Nacional de Córdoba (FCQ, UNC).

La ganadora del Premio L’Oréal –UNESCO trabaja junto a otras dos científicas de su laboratorio. Foto: L’Oréal –UNESCO .2

La investigadora destaca que si bien existen biomateriales híbridos en los que, por ejemplo, se combinan metales con componentes que pueden interactuar con el hueso, no hay todavía en el mercado propuestas en la cuales se usen portadores que vehiculicen genes, para que puedan penetrar en células y expresar las proteínas necesarias para que el hueso se regenere solo. 

“La novedad de este proyecto es combinar distintos componentes con diferentes funcionalidades, pero, además, hacer que sean las células del paciente las que generen las proteínas necesarias para que el tejido óseo se regenere”, destaca Giacomelli.

La científica señala que, de todas formas, el proyecto se encuentra aún en una etapa incipiente. 

“Estos biomateriales con distintos tipos de componente, en este momento, los investigamos a escala de laboratorio. 

Por ahora trabajamos con pequeños volúmenes, y para llegar al mercado hace falta atravesar una serie de etapas que demandan varios años. 

Primero tenemos que optimizar el material que nosotros proponemos, luego probarlo en líneas celulares in vitro y después en animales de laboratorio, para finalmente poder pasar a la fase clínica, donde empezarían a probarse los materiales en pacientes. 

Todo este proceso puede demandar entre cinco y diez años”, advierte.

Giacomelli observa el trabajo de uno de los integrantes de su equipo. Foto: CONICET Fotografía/ Verónica Tello.

La importancia de visibilizar que es posible hacer ciencia siendo mujer

Giacomelli destaca que ganar este premio, al igual que cualquier distinción, es súper gratificante desde lo personal, pero también lo es para todo el equipo de trabajo. 

“El trabajo científico es un trabajo colectivo y de ninguna manera una puede arrogarse todo el mérito”, señala, y agrega que este galardón tiene además la importancia de visibilizar la importancia del trabajo de las mujeres en ciencia. 

“Las mujeres en la ciencia, y sobre todo en disciplinas como la física, la química, la matemática y las ingenierías, somos minoría, fundamentalmente a medida que se escalan posiciones”. 

En este sentido, la investigadora remarca que aún en las carreras de grado en las que la matrícula es mayoritariamente femenina, como en el caso de la Facultad de Ciencias Químicas de la UNC, en los cargos más altos la cantidad de mujeres se reduce. 

“Especialmente, en un departamento como el mío, que es el de Fisicoquímica, que es una rama de la química tradicionalmente asociada al trabajo masculino”, afirma.

Giacomelli supervisa un experimento. Foto: CONICET Fotografía/ Verónica Tello.

“El premio sirve, entonces, para demostrar que las mujeres también podemos investigar en fisicoquímica. 

Me parece que, además, visibilizar el trabajo de una mujer que hace ciencia en el interior del país, y que nació en el interior de la provincia de Córdoba, muestra que es posibles hacerlo y puede permitir que niñas, adolescentes jóvenes se atrevan a iniciar el fascinante camino de la ciencia. 

No importa cuál sea la disciplina, sino que se trata de un camino que no es rutinario que es creativo e involucra muchas personas, de distintas formaciones y de diversos géneros y etnias”, señala Giacomelli.

A su vez, relata que la noticia de la premiación le llegó encontrándose circunstancialmente en Buenos Aires. “Es muy gracioso cómo me enteré que había sido la ganadora a de este premio. En el laboratorio además de hacer ciencia básica, hacemos algo de ciencia aplicada e innovación y en ese camino fundamos una empresa de base tecnológica (EBT), que se llama Nanotransfer

Justamente por este tema yo me encontraba reunida en Buenos Aires con el celular en silencio, y cuando termina la reunión veo que tengo varios mensajes de WhatsApp de la secretaria privada de la Dra. Franchi e incluso del director del INFIQC diciéndome que la presidenta del CONICET me estaba buscando. 

Honestamente pensé que estaba pasando algo raro, la verdad es que nunca me imaginé que me llamaba para comunicarme que había sido acreedora del Premio Premio L’Oréal. 

Entonces fue muy grande la sorpresa cuando finalmente ella logró dar conmigo y me lo comunicó. 

Estábamos tomando un café en una terracita y cuando yo vi que me llamaba la secretaria privada de Franchi corrí a atender para ver de qué se trataba y felizmente era una muy linda noticia”, celebra la investigadora.

La ganadora del Premio L’Oréal –UNESCO “Por las mujeres en la ciencia” 2022 trabaja en el laboratorio. Foto: CONICET Fotografía/ Verónica Tello.

Por Miguel Faigón

CONICET

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